viernes, 9 de abril de 2010

Porque "casi" no voy al cine

Estoy de acuerdo al 100% con eso de que el cine se ve mejor en el cine... obvio, la gran pantalla, la calidad y propiedades del audio y demás ventajas que una sala de cine ofrece.

Independiente mente de los precios del boleto -y la dulcería-, de que en algunos "cines" tienes que pagar estacionamiento y demás detalles de logística... lo que realmente es un problema para mi son los habitos, costumbres y falta de educación de otras personas con las que irremediablemente compartes la función.

* Desde la taquilla: Tengo la suerte de que siempre voy detrás en la fila para comprar los boletos de alguien que no sabe que película va a ver... que le preguntan al de la taquilla si tal o cual película "esta buena", desde eso hasta que no sabe cuantos boletos tiene que comprar y la gente que va con el anda desparramada y no le da la materia gris para contarla sin verlos.

* En caso de acudir a la dulcería... algo similar a lo anterior, agregando que luego hay personas que se quedan frente al mostrador donde se pide, "preparando su hot dog, nachos y demás".

* Adentro de la sala, al momento de elegir lugar... siempre una pesadilla. Ya me deje de buscar los lugares del centro de la sala, pero aun así, así me siente en la peor ubicación no me salvo de lo que sigue.

  • Personas que solo porque el respaldo del asiento es reclinable... es obligación acostarse. El respaldo del asiento de adelante golpeando mis rodillas es...
  • Haga lo que haga siempre me tocan personas cerca que mastican con la boca abierta y hacen todo el ruido característico del mal comer.
  • Las personas que se ríen donde no hay motivo para reír... que además buscan que alguien más se ría con el.
  • La persona al otro lado de la sala que le responde con algún choteo/chiste al que se ríe por nada... indignado o por mera "diversión".
  • Los que llegan tarde... que en lugar de buscar donde sentarse rápidamente se ponen a revisar y comentar con sus acompañantes donde es mejor sentarse.
  • Los celulares sonando, siempre con ridículos y ruidosos ring tones... y peor aun, quienes atienden la llamada y conversan como si estuvieran en la sala de su casa.
*Si a todo esto le agrego lo sucias que están las salas en las ultimas funciones por la noche que son a las que acostumbro y puedo ir.

Es por eso que prefiero el cine en mi hogar... y es que aun con mi mejor esfuerzo por no fijarme en las acciones de los demás, me resulta imposible. Si yo puedo comportarme de tal forma de no molestar a otros... creo firmemente que es posible para cualquiera hacerlo.


Publicar un comentario